25 de jul. de 2009

BREVE RESUMEN DEL MARXISMO




Por Miguel Molina Díaz

BREVE RESUMEN DEL MARXISMO

A continuación expongo un breve resumen investigativo sobre el Marxismo, desde sus orígenes hasta sus concepciones modernas. Esta es parte de la historia del movimiento de trabajadores que surgió a mediados del siglo XIX como resultado de las brutales condiciones de explotación a la clase obrera europea durante la Revolución Industrial. Ahora, en los albores del siglo XXI, las realidades históricas han cambiado pero todavía hay personas y poblaciones enteras que viven en condiciones infrahumanas y bajo la subyugación del poder expresado de diversas formas. Si bien es cierto que todo el proceso socialista, al ser dirigido por humanos comunes estuvo viciado por abusos y contradicciones, sobretodo en Europa Oriental y en gran parte de Asía, vemos que sus postulados de justicia y equidad social están, ahora, más vigentes que nunca antes. Es preciso analizar y descubrir sus alcances para contar con los elementos históricos necesarios y construir un mundo alternativo al del consumo desmesurado que está llevando a la naturaleza y por ende al humano, a una inminente destrucción.

1.- Antecedente del Pensamiento de Marx

En la Universidad de Berlín, Marx se encuentra con la influencia de Hegel, que había explicado el desarrollo de la historia y su progreso mediante su idea de “espíritu,” con el que el hombre toma conciencia crítica de sí mismo pero con el tiempo Marx llega a oponerse a la idea del espíritu universal a pesar de que estaba marcado por una manera de pensar hegeliana. Fue Feuerbach quién con su concepción de la esencia del cristianismo despierta a Marx de su sueño dogmatico, entonces Marx comprende la alienación y sobretodo que el propio hombre es el creador de Dios, siendo Dios lo universal humano.

París era un hervidero de ideas en las que poetas como Heine, músicos como Wagner, Berlioz y List, pintores como Delacroix y escritores como Víctor Hugo, George Sand y Musset, participan intelectualmente. En ese ambiente Marx se dedica a la lectura de economistas ingleses como Adams Smith y socialistas utópicos como Saint-Simón, pero se asombra por su carente sentido histórico de cada época. Proudhom, como anarquista incipiente, influye en el marxismo cuando proclama que “la propiedad es un robo.” Sin embargo la teoría de la sociedad sin clases de Marx se contrapone al anarquismo sin principio de gobierno que plantea Bakunin.

2.- Teoría de la Alienación

Para Marx el fin del capital no es satisfacer necesidades sino producir beneficios. En esta atmosfera de concepción socio-económica se produce la dependencia de los trabajadores respecto al propietario capitalista, para quién producían grandes beneficios. Esto no era natural e inmutable, sino una situación histórica concreta en la cual se acumulaba el capital en pocas manos. Solo la burguesía posee el capital a raíz de haberse posesionado como clase social dominante como consecuencia de la Revolución Industrial.

En el ámbito político la burguesía asume el control de la sociedad a partir de las revoluciones burguesas llevadas cabo para revocar el poder de las manos de los nobles como fue la Revolución Francesa en 1789. Marx no niega los avances culturales y políticos que trajo consigo la Ilustración ya que fue en la Revolución Francesa donde los principios de democracia liberal, derechos y libertades de los ciudadanos y la búsqueda de la igualdad defenestro al totalitarismo monárquico imperante en Europa hasta entonces. Pero la naciente clase social que había proclamado las libertades de los hombres, se dedicó al acaparamiento de los medios de producción explotando a los trabajadores, por ende, creando al mismo tiempo a los hombres y mujeres que conformarían una clase social antagónica a la clase dominante: el proletariado.

El proletariado pone la fuerza de trabajo a la producción capitalista a cambio de un salario. La alienación o enajenación no es más que ceder los derechos de propiedad a quienes mediante métodos de opresión tienen el control del sistema social. Así se produce la pérdida del ser humano mismo y de su integridad porque acepta esclavizarse. De esta manera el producto del trabajo del obrero se convierte en algo ajeno a él, el trabajador de desconecta del producto haciendo que el trabajo produzca maravillas para los ricos y privaciones para el obrero. El hombre se deshumaniza en este trabajo: “Lo animal se convierte en humano y lo humano en animal.” Esto porque el trabajo se convierte en medio indispensable para su existencia física, es decir, para satisfacer las necesidades básicas. Por tanto el hombre no produce con independencia de estas necesidades y pierde la esencia de su existencia humana dando como resultado que se convierta en medio quién era fin, su producción permanece ajena a la creatividad expresada a través del arte por ejemplo. Al hombre los medios le consumen en lugar de él consumirlos.

La causa de esta degeneración es la propiedad privada de los medios de producción en manos de la burguesía capitalista que no valora el trabajo humano. Según Marx la solución es la emancipación humana general para hacer de la propiedad algo común, humano y social, es decir superar la propiedad privada. La economía capitalista se presenta como el reconocimiento del hombre a través del trabajo, pero en realidad hace todo lo contrario: negar al hombre. Entonces la realidad se convierte en una contradicción que hay que ocultar y esto se logra a través de las ideologías que son formas de conciencia y falsificaciones de esa misma realidad, ya que sus bases son las ideas de la clase dominante de momento. Las principales formas de ideología son: la economía, la religión y la política. La religión y el Estado son las instituciones encargadas de justificar los fenómenos que acontecen en la estructura económica. El Estado emplea todos los instrumentos para ocultar la explotación real del obrero en el sistema capitalista. La religión es cómplice de este proceso de ocultamiento y por su permanente e incondicional colaboración a la burguesía, Marx llegó a decir que la religión es “el opio del pueblo.”

3.- El Materialismo Histórico

La concepción materialista de la historia es el instrumento de análisis de las formaciones sociales, sus cambios y sus leyes. Marx se dio cuenta que el mundo material se modificaba mediante el trabajo de los hombres, es decir, el modo de producción y las relaciones que en él se forman condicionan la vida humana. Para Marx los cambios de la sociedad humana se deben a la eterna lucha de clases entre opresores y oprimidos pero se produce un paso evolutivo cuando hay una modificación en estas relaciones. Entonces se puede concluir que la historia de la humanidad está basada en 5 diferentes fases: Comunismo primigenio, despotismo oriental, esclavismo, feudalismo, y capitalismo. El siguiente escalón evolutivo sería el socialismo que debía destronar al capitalismo mediante la revolución obrera. También se produce un fenómeno que revoluciono la economía a partir del descubrimiento de América: el mercantilismo, el cual incentivó el comercio trasatlántico y por ende fomento el progreso de la clase dedicada al comercio que con el tiempo se la conocería como burguesía.

Según Marx en todas las fases de la historia ha habido un antagonismo entre las dos clases sociales mayoritarias: los dominantes y los oprimidos. En la sociedad de la esclavitud de la Antigüedad la contraposición estaba entre el ciudadano libro y los esclavos, durante la Edad Media la sociedad feudal marcaba una distinción entre los señores feudales y el siervo, y más adelante el antagonismo fue entre la nobleza y la incipiente burguesía, para terminar en la sociedad capitalista donde el bando domínate son los burgueses, lograron vencieron a la nobleza, y posteriormente dominaron al proletariado explotado. El antagonismo entonces existe entre los que poseen y los que no poseen los medios de producción.

Tomando en cuenta que el trabajo en la primera mitad del siglo XIX era trabajo enajenado, podemos entender que la historia humana es la historia del trabajo alienado y es necesario descubrir las contradicciones del sistema para superarlas. El proletariado obtiene de su trabajo lo mínimo para seguir vivo mientras que las pocas manos explotadoras que mantienen el dominio de los medios de producción obtienen la plusvalía. La burguesía busca obtener beneficios de su capital, para lo cual proporciona trabajo a los obreros, productores directos, a cambio de un salario que no abarca la totalidad del precio del producto. Por eso, el obrero ha de producir más de lo que consume dejando un excedente para la venta en el mercado, el cual es la plusvalía y constituye la base de la apropiación ilegitima por parte del capital. Para Marx el cómo trabajamos marca nuestra conciencia, pero está última también marca nuestro modo de trabajar.

La clase dominante decidía lo que era bueno y malo, imponía su interpretación de la vida y por ende determinaban las relaciones en la sociedad. Esto debido a que la Historia es en sí una historia de luchas de clases y, como ya se ha dicho, quienes mandan son los propietarios de los medios de producción.

Además la burguesía había asignado a la mercancía un valor, el cual solo es el resultado del trabajo humano. El precio de este valor no es natural e independiente del producto, sino es eminentemente social y de esta forma la mercancía adquiere un poder real en la sociedad, que es el poder del dinero. Este engaño que esconde la explotación en la economía capitalista y es consecuencia de una relación social, Marx lo llamó: fetichismo de la mercancía.

La economía capitalista consiste en la explotación obrera, la cual a través de la plusvalía otorga beneficios a la burguesía por su capital, es por eso que el sistema funciona para una minoría llena de comodidades y nadie más.

Sin embargo Marx opinaba que había varias contradicciones en el modo de producción capitalista, por lo que consideró que el Capitalismo es un sistema económico autodestructivo porque carece de una dirección racional. Es decir que es inherente para este sistema capitalista enrumbarse hacia su propia destrucción y en consecuencia es parte del camino al comunismo.

Ante estas condiciones históricas concretas que producen la apropiación y acumulación del capital por parte de la clase burguesa, Marx plantea que después de conocer y entender la realidad, es necesario transformarla superando las contradicciones. Pero para él esta transformación solo es posible con el uso de la violencia a través de una revolución proletaria porque la clase dominante jamás aceptara ceder sus privilegios.

De llevarse a cabo la emancipación de los obreros frente al presunto colapso del sistema capitalista que aniquila la capacidad adquisitiva de la clase social desfavorecida, se instalaría a través de un proceso revolucionario un periodo que Marx llamó La Dictadura del Proletariado, en el cual los proletarios mantendrían sometida a la burguesía por la fuerza pero está etapa de transición sería sustituida por una sociedad sin clases. En esta sociedad los medios de producción serán propiedad de todos, es decir del propio pueblo.

4.- El Marxismo después de Marx

Marx pensaba que la propiedad colectiva de los medios de producción puede acabar con las clases sociales, lo cual significaría la emancipación de los trabajadores. Esto a través de un proceso de socialización de los medios de producción. Entonces, el nuevo principio que determina las relaciones económicas y por ende, las sociales sería: “De cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades.”

El marxismo condujo a grandes cambios, no cabe duda de que el socialismo ha logrado combatir, en gran medida, una sociedad inhumana y al menos ha planteado la necesidad de construir sociedades más justas y solidarías

Sin embargo, con el desplome de la Unión Soviética, la caída del Muro de Berlín, y la desaparición del Pacto de Varsovia, el modelo socialista interpretado por Lenin perdió valides inmediata como alternativa al capitalismo. Ante este hecho histórico del fin de la Guerra Fría se planteo la tesis del “fin de la historia” por la cual, habiendo sido vencido el modelo de los comunistas, era inevitable que el capitalismo liberal y la economía de mercado dirijan y organicen la historia de las sociedades por siempre.

4.1.- La Socialdemocracia o Socialismo Democrático

Al quedar el sistema Neo-liberal como único conductor de las relaciones políticas y sobre todo económicas del mundo, la socialdemocracia toma protagonismo como contrapartida al capitalismo a ultranza. La socialdemocracia es el resultado de un proceso de suavización del socialismo marxista, rechaza la lucha de clases y la posibilidad de una revolución violenta para modificar al capitalismo, y considera que la transformación de la sociedad se puede dar por medio de reformas políticas al Estado.

Al haber fracasado una determinada interpretación del marxismo – como el modelo socialista de la Unión Soviética – se puede hacer una reflexión sobre su viabilidad histórica ya que sus deficiencias se podrían deber a los métodos y no a los contenidos. Los socialdemócratas son inspirados en las tesis del político alemán Bernstein y alcanzan labores de gobierno, por si solos o en coalición, en la Europa de la entre-guerra y alrededor del globo durante todo el siglo XX. Pero los postulados más puros del marxismo fueron marginados por la ideología socialdemócrata, puesto que en ninguno de los gobiernos de la socialdemocracia se intento implementar un socialismo sin propiedad privada por ejemplo, como tampoco se impuso la idea de una sociedad sin clases y con absoluta justicia social. Sus logros consistieron en apoyar la progresividad de los derechos de los trabajadores y apoyar mejoras en sus condiciones de trabajo y remuneraciones. De hecho la socialdemocracia es una suerte de liberalismo con una mínima regulación de la actividad productiva por parte de un Estado que otorga subsidios.

4.2.- El Socialismo del Siglo XXI y la Nueva Izquierda

El fracaso de la socialdemocracia en sus intentos por buscar la justicia social mundial a través de la Economía Social de Mercado y mejoras en las condiciones laborales por vías pacificas fue evidente al finalizar el siglo XX. Ahora sabemos que este arquetipo político-económico carece de la capacidad para transformar la realidad de pobreza dramática en la sociedad mundial. Vemos también que el régimen de la competitividad y el reducimiento conceptual de la libertad para hacer exclusiva del mercado y los capitales, han sido factores que han agudizado las diferencias entre las actuales clases sociales que ya no mantienen las mismas características de aquellas en la época de Marx, pero sí sus contradicciones. Y tal es la evidencia que la inequidad en América Latina ha llegado a condiciones alarmantes y peor aún la pobreza en África que se acentúa a la vez que el despilfarro y derroche comienzan a caracterizar a las nuevas generaciones de las sociedades conocidas como desarrolladas.

Entonces, ¿Cuál es el papel del Estado? En ese sentido se plantea una nueva propuesta frente al consumismo capitalista y Neo-liberal, e incluso a la deficiente socialdemocracia: El Socialismo del Siglo XXI o la Nueva Izquierda, que se plantean como alternativas radicalmente democráticas. Así es como esta naciente oportunidad política y visión económica de una nueva forma de socialismo, se convierte en un proceso en construcción al cual hay que dotar de contenido, pero que debe partir de concebir a la democracia como principio de relación y de vida, no instrumentalmente como lo hacía la izquierda ortodoxa.

El Socialismo del Siglo XXI debe ser una propuesta que reivindique la búsqueda de igualdad y justicia, búsquedas que por cierto son la evidencia de que la izquierda no está vencida pero respetando el Estado de Derecho y las libertades de la personas. La nueva izquierda no coartará las libertades, por el contrario, construirá las condiciones sociales para realizarlas y gozarlas, pero no erradamente en el diminuto marco de la libertad para el flujo de capitales, sino para la colectividad y los ciudadanos. Además este nuevo socialismo no debe adoptar el objetivo de destruir el mercado sino de subordinarlo al objetivo real de garantizar condiciones de vida dignas para las personas, así como debe romper las estructuras del stablishment que impiden las transformaciones y las luchas sociales.

1 comentario:

Dy dijo...

Interesante el resumen sobre el Marxismo. Mucho que pensar sobre lo que ocurre en este momento en el mundo entero.